Alternativas a las uvas para que los niños también las tomen

El día de Nochevieja es siempre un día especial, porque en él le damos un adiós al año y la bienvenida al siguiente. Y los niños también quieren participar. El problema es que nos puede dar miedo que te tomen doce uvas, así que hay alternativas a las uvas que pueden hacer que los niños disfruten mucho más.

Porque, como sabes, según los expertos, recomiendan que los niños menores de 5 años no tomen las uvas completas, por riesgo de asfixia, y es preferible cortarlas (tomándose solo la mitad de las uvas). Pero si quieres darles otras alternativas a las uvas para que también ellos tengan doce, entonces echa un vistazo a nuestras sugerencias.

Alternativas a las uvas: dulces, saladas, frutales, saludables y más

La tradición de tomarse las uvas empezó en 1882 (aunque otra teoría habla de 1902). La primera, dice que fue una tradición que se impuso en España, concretamente en Madrid, ya que un grupo de amigos decidieron ir a la Puerta del Sol y tomarse, con el reloj, doce uvas. Algunos que los vieron les pareció curioso y al año siguiente fueron imponiéndola.

Por su parte, la teoría de 1902 dice que, debido a un aumento de la cosecha de la uva, a fin de que no se perdiera dinero, los productores idearon las “uvas de la suerte”, de tal forma que si te tomabas las doce uvas en Nochevieja con las campanadas del reloj, tendrías buena suerte ese año.

Ahora bien, alternativas a las uvas hay muchas, así que aquí van algunos ejemplos para los más pequeños (aunque los adultos también pueden aficionarse a ellas).

1. Uvas pasas

Las uvas pasas se caracterizan por ser más pequeñas que las propias uvas y también más dulces. Esto logra que a los pequeños les encante, además de que, al ser más pequeñas, tienen más facilidad para comérselas con rapidez y no atragantarse con ellas.

Además, por si no lo sabes, es la tradición que tienen en Argentina para tomar las “uvas”, solo que ellos lo hacen de esa manera.

2. Cacahuetes o pistachos

alternativas a las uvas
Fuente: Pixabay

Otra de las alternativas a las uvas que tienes, sobre todo si el dulce no te gusta, es tomar algo salado. Pero claro, las galletitas saladas suelen ser demasiado grandes para ese momento, así que puedes optar por cacachuetes o pistachos pelados.

Pero quien dice eso, también puede decir kikos, por ejemplo. Eso sí, procura que no sean alimentos demasiado grandes para que puedas meterlos en la boca, masticar un poco y tragar antes de meter el siguiente. Y que no te dé la tos con ello.

3. Gominolas

alternativas a las uvas
Fuente: Pixabay

En esta ocasión, para los más dulces de la casa, seguro que les gustará esta alternativa a las uvas en Nochevieja. Porque además van a querer repetirlas varias veces. Se trata de preparar doce gominolas, que pueden ser ositos de gominola o fresas de gominola. Si además intentas tener al menos una de cada color (suele haber azul, blanca, verde, roja, amarilla, naranja) puedes hacerte con dos tantas.

Y así sabrá siempre cuál le toca para no hacerse un lío con las campanadas. Aunque, eso sí, procura vigilarlas, no sea que, cuando llegue la hora de tomárselas, ya solo queden la mitad.

4. Lacasitos o conguitos

Si se prefiere el chocolate, hay otra opción. Y es la de usar conguitos o lacasitos. Pero también se puede hacer con onzas de chocolate, ya que estas partidas en cuatro trozos, puede ser lo que se metan en la boca.

El chocolate tiene el peligro de que es más duro de lo normal, salvo que lo dejes fuera de la nevera varias horas). También tiene otro problema y es que es más difícil de tragar (se queda en la garganta si está muy derretido y hay que tragar varias veces). Por eso, las alternativas a las uvas de los lacasitos o conguitos no son malas ideas si gustan.

5. Granos de maíz

¿Quieres que sea algo sano lo que tomen? Pues nada como cocer o freír una mazorca y sacarle los doce granos de maíz para que, a la hora de Nochevieja cuando el reloj dé las 12, tengan sus granos de maíz preparados para entrar en un nuevo año saludable. De hecho, es algo que puede ser para toda la familia.

Y quien dice granos de maíz puede decir algunas otras opciones que gusten a los más pequeños.

6. Palomitas

alternativas a las uvas
Fuente: Pixabay

Esto es algo que gusta a grandes y pequeños. Además, aunque son grandes, al meterlas en la boca se hacen pequeñas enseguida, y muy fáciles de tragar, con lo que comerse doce palomitas no será nada difícil para los niños.

Aunque, claro, luego querrán seguir con la fuente de palomitas que habrás hecho, a poder ser con una película para toda la familia porque, ¿qué mejor plan para iniciar el año que en casa con los que más quieres?

7. ¡Un surtido!

Para finalizar, hemos pensado que a los niños les gustarán todo lo que hemos dicho y entonces… ¿por qué no hacer un surtido de todo ello? Porque, aunque no lo creas, en la variedad está el gusto. Así que solo tienes que pensar algunas opciones más de alternativas a las uvas (como una uva, un arándano, una lenteja (o garbanzo cocido), un sorbo de agua (este para el final), etc.).