Estos son los cambios en tu embarazo en la semana 4

Como ya hemos hecho en otras ocasiones con la semana 1, o la semana 2, el embarazo sigue su curso a través de 40 semanas y, en cada una de ellas, ocurre algo especial que debes conocer.

A pesar de que las primeras semanas no nos enteramos de casi nada, como hemos visto, son semanas muy importantes, donde, por ejemplo, se define el sexo del bebé. Pero, a partir de la semana 4, la cosa cambia y ya sí comienzas a ser consciente de que hay una vida creciendo en tu interior. ¿Quieres saber más?

Los cambios en la semana 4 en la madre

Cuando el embarazo entra en su semana 4, es habitual que los cambios te den un aviso de que algo pasa con tu cuerpo. De hecho, hablamos de varios cambios que, sin duda, vas a notar enseguida, como son:

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1. La regla no baja

El síntoma más evidente de que estás embarazada es que no llega la regla. 4 semanas es un mes y se supone que, si eres regular y llega el día sin que la “señora de rojo” te visite, puede ser por algún motivo.

De hecho, muchas mujeres, cuando tienen una falta, corren a hacerse una prueba de embarazo para ver si pudiera estar gestándose un embarazo en su interior. Que no te asuste dar negativo en el test, lo mejor es repetirlo unos días después (3-4 días) para ver si realmente es así. Recuerda que, a veces, el cuerpo puede tardar más en avisar externamente de lo que ocurre.

Ahora bien, hay mujeres, y es algo que cada vez es más habitual, que conservan la regla durante todo el embarazo. Por supuesto, esto no es lo normal, ni mucho menos. Pero hay casos en los que una mujer puede seguir con el periodo y estar embarazada sin que ello ponga en riesgo la salud del bebé.

2. Tienes molestias como si la regla fuera a llegar

A pesar de que te puedes librar de la regla por nueve meses, lo cierto es que en la semana 4 de embarazo las molestias que se producen antes de que vaya a bajar la menstruación estarán presentes e incluso subirán de nivel de molestia a dolor.

Muchas empiezan con esos dolores días antes de la fecha de la regla, por lo que lo achacan a la misma, pero en realidad puede ser el propio embarazo.

Los más habituales son los pinchazos en el bajo vientre, dolores en los pechos (hipersensibilidad, hinchazón, etc.), cambios de humor, cansancio, etc.

Debido a que el ciclo menstrual es la preparación del cuerpo para un embarazo, muchas mujeres lo pasan como algo normal, hasta que se topan con la sorpresa de que, esa vez, sí que tiene un “regalo” en su interior.

3. Empiezas a sentir náuseas y vómitos

Esto dependerá de cada mujer, pero lo cierto es que, durante el primer trimestre de embarazo, es normal que las mujeres sufran las molestas náuseas y vómitos. Normalmente, desaparecen a los tres meses, pero hay otras que los sufren durante todo el embarazo.

4. Test de embarazo

Esto es lo que muchas mujeres esperan con ilusión. El momento en que el test de embarazo puede decir si realmente están embarazadas o no. Además, entre la semana 4 y la semana 5 es ideal hacerlo porque el cuerpo ya ha segregado las hormonas que debe para que ese test reaccione a ellas.

Eso sí, te recomendamos comprar dos test de embarazo y hacerlos en días diferentes. Si el primero sale negativo, necesitas un segundo test para verificar que realmente es así. Y si ese primero es positivo, solo confirmarás unos días después de que estás en “estado de buena esperanza”.

Para hacerte el análisis, muchos recomiendan que sea con la primera orina de la mañana. En realidad, la orina aguantada de, al menos cuatro horas, es suficiente para saber si estás o no embarazada.

Eso sí, si tienes ovario poliquístico, algo que ocurre ahora con más probabilidad, ten en cuenta que tus ciclos hormonales son diferentes, y que pueden durar más de 30 días, con lo que puedes dar falsos negativos.

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5. Ligero sangrado

Que no te asuste si descubres que empiezas a manchar un poco. Es algo que puede ocurrir y que no tiene que ser un signo de alarma. A veces puede ser algo normal porque el óvulo está implantado y se suelta un poco de sangre.

Pero tampoco podemos decirte que no hagas caso, pero lo cierto es que también puede darse un aborto espontáneo. Por eso, si ves que manchas, y que no para, lo mejor que puedes hacer es llegarte a un médico para que examinen lo que pasa.

¿Qué ocurre con tu bebé en la semana 4?

Pasemos ahora al bebé. En la semana 3, te comentamos que el bebé era un blastocito, que medía de 0,4 a 1mm. En realidad, aún no tiene la forma, porque es un cúmulo de células con una forma circular. Pero esas células comienzan a organizarse y crean las capas, ectodermo, mesodermo y endodermo. Todas ellas se ocupan de formar los tejidos y órganos, los músculos y el sistema nervioso y, en general, todo lo que forma el ser humano.

Otras de esas células se encargan de desarrollar la placenta y todo lo que el bebé necesita para sobrevivir en el interior: el líquido amniótico, las membranas, etc.