Estos son los cambios en tu embarazo en la semana 5

Un embarazo sigue su curso semana a semana. Y aunque puede que tú lo sientas como un camino muy largo, ya que nueve meses cuando esperas algo se te hacen muy largos, lo cierto es que cada semana hay novedades y conforme se avanza estas suelen ser más notables.

En este caso, queremos hablarte de todo lo que pasa en embarazo en la semana 5. ¿Has llegado a ella o quieres saber qué te espera?

Los cambios en la semana 5 en la madre

El cuerpo de una mujer empieza a cambiar en el embarazo desde los primeros días. Pero es cierto que son cambios internos y que, en la gran mayoría de los casos, no te vas a dar cuenta de nada hasta que esté más avanzado el embarazo.

Sin embargo, a las cinco semanas, es posible que ya sí empieces a notar algunos de esos cambios y que también te empiecen a crecer las dudas acerca de si vas a ser una buena madre. Por ello, los cambios que más vas a notar son:

1. Sensación de cansancio

Esto está provocado por todos los cambios que se producen en tu cuerpo y porque este gasta más energía para realizarlos, provocando que el día, sobre todo por la noche, se vuelva más difícil de llevarlo (caes rendida en la cama).

No debes preocuparte por ese cansancio, salvo que sea extremo e impida que puedas llevar el día a día, es decir, que no tengas fuerza para nada. Si ocurre, siempre es mejor que acudas al médico porque podría ser que tienes los niveles muy bajos, o incluso anemia, y hay que tratarla.

De hecho, cuando se inicia el embarazo es muy normal que tengas que tomar ácido fólico y vitaminas para ayudar a tu cuerpo y darle un “chute” de energía y de nutrientes para esos cambios que se realizan.

2. Las náuseas y vómitos

Hazte a la idea de que puedes tener, como muchas embarazadas, un primer trimestre caracterizado por náuseas y vómitos. Es algo totalmente normal y pocas pueden evitarlos (si es tu caso, te damos la enhorabuena porque serás la envidia de muchas embarazadas).

Hay remedios naturales que pueden ayudarte a sobrepasar este síntoma y a paliarlo, así que solo tienes que encontrar el tuyo para conseguir que la cosa mejore.

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3. Olerás mejor

No precisamente el olor corporal, que normalmente es el mismo, aunque al segregar otra hormona, en los animales, por ejemplo, ellos se darán cuenta de que estás embarazada (lo sabrán mucho antes que tú incluso).

Nos referimos a que tu sentido del olfato se va a potenciar y habrá olores que antes no percibías y que ahora, o te agradan, o no puedes estar cerca de ellos. De hecho, ha habido casos que el olor corporal de la pareja para una embarazada no era agradable, y tenía que ducharse a menudo, o incluso tener que dormir en camas separadas porque no soportaba el olor.

Claro que también puede darse el caso de que aceptes alimentos u olores que antes no tolerabas, y ahora los buscas como si fueran el santo grial. Es lo que tienen los cambios de hormonas.

4. Orinarás más

Es algo a lo que te tienes que acostumbrar desde ya. Y es que conforme el útero se vaya dilatando, irá comprimiendo la vejiga, y eso hará que cada vez tengas menos “espacio” para acumular la orina, con lo que deberás ir al baño más frecuentemente.

5. Dudas

¿Seré una buena madre? ¿Estoy preparada? ¿Y si le pasa algo a mi bebé? ¿Y si me pasa algo a mí? Esas preguntas, y muchas otras, sumen a las embarazadas en un viaje de emociones donde experimentarás alegría, miedo, nervios, tristeza, etc. Por eso, es muy importante tener a una persona (o varias) a tu lado en las que puedas apoyarte y no agobiarte.

Recuerda que tu estado de ánimo puede repercutir en el bebé, y ahora lo que necesita es tranquilidad.

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¿Cómo está el bebé en la semana 5?

En cuanto al bebé, este mide en esta semana entre 1,25 y 2,5 milímetros. Está formando sus órganos vitales, así como el sistema nervioso y los huesos. Para que te hagas una idea, de las tres capas que decíamos en la semana cuatro, cada una de ellas se ocupa de una cosa.

Por ejemplo, el ectodermo será el encargado de crear el sistema nervioso central; el endodermo se ocupará del tiroides, del hígado, del intestino y del páncreas; mientras que el mesodermo crea los músculos, el sistema circulatorio y los huesos. Pero no te creas que esos es todo. Se empezará a dar forma a ese embrión creando la cabeza, ojos, orejas y miembros tanto superiores como inferiores.

Por ahora, la placenta está formándose, pero no está todavía viable para que pueda nutrir al embrión. Por eso, mientras que eso ocurre, es el saco amniótico el que se encarga de protegerlo y de que no le pase nada. Cuando la placenta está formada, es cuando el cordón umbilical empieza a actuar conectando al bebé con la placenta (pero hasta ese momento es muy corto y no llega aún).