Ciática en el embarazo: por qué se produce

Ciática en el embarazo

Una de las dolencias que puedes sufrir cuando estás embarazada es la ciática en el embarazo. Y ya te decimos que no es nada agradable puesto que el dolor puede ser muy intenso y hacer que no puedas llevar un estilo de vida normal durante los meses de gestación.

Pero, ¿qué es la ciática? ¿Por qué se puede producir en el embarazo? ¿Hay forma de tratarla? ¿Y de evitarla? De todo eso es de lo que vamos a hablar en esta ocasión. ¿Te interesa? Sigue leyendo.

Qué es la ciática y por qué se produce

mujer embarazada sentada banco

Como sabes, y si no ahora vas a descubrirlo, todo ser humano tiene el llamado nervio ciático. Es el más largo del cuerpo y va desde la baja espalda, pasando por las caderas y las nalgas y por las dos piernas (no solo por una, como a veces se malinterpreta). Cuando este nervio se pinza, se daña o hay presión sobre él puede generar un dolor que se irradia por toda la zona en la que está. Este dolor puede ser leve, pero también tan fuerte que incapacita a la persona. Además, se pueden dar otros síntomas como entumecimiento, debilidad muscular, hormigueo…

La compresión del nervio ciático se produce sobre todo por varias causas. Entre ellas están:

  • La hernia de disco. Es lo más común y se produce cuando el material de que dispone un disco intervertebral se mueve presionando una raíz del nervio.
  • Estenosis espinal. Se trata de un estrechamiento del canal espinal.
  • Espondilolistesis. Es un desplazamiento de una vértebra (se sitúa sobre otra) y estrecha el espacio por el que pasa el nervio.
  • Síndrome piriforme. Se trata de la dolencia producida por un músculo, el piriforme, que irrita o comprime el nervio ciático.
  • Tumores o infecciones.

Por supuesto, el problema de la ciática no es exclusivo del embarazo, sino que puede darse por el sedentarismo, la obesidad, la edad…

Ciática en el embarazo

Centrándonos ahora en la ciática en el embarazo, debes saber que este produce una serie de cambios en el cuerpo de la mujer, haciendo que estos, junto con el peso que se va ganando, o la posición en que el bebé se sitúa, pueda «pinzar» el nervio ciático. Concretamente, los factores que suelen contribuir a la aparición de la ciática en el embarazo son:

  • Aumento de peso y presión. La placenta, el bebé, el líquido amniótico… hay muchos elementos que hacen que una mujer suba de peso durante los nueve meses de gestación. El problema es que si ese peso y esos elementos se sitúan de una determinada manera ejerciendo presión sobre el nervio ciático puede provocar la ciática en el embarazo.
  • Cambios hormonales. Tanto al principio como, sobre todo, al final. Y es que, cuando ya el cuerpo está preparado para el parto, este segrega la hormona relaxina, que hace que los ligamentos y las articulaciones de la pelvis se relajen para poder iniciar el proceso de nacimiento. ¿El problema? Que eso desestabiliza la columna y las articulaciones y puede irritarse muy fácilmente el nervio ciático.
  • Postura. Conforme el abdomen crece (va saliendo barriga), el centro de gravedad de la mujer cambia y esto puede causar una inclinación que comprima el nervio ciático.

Cuando esto pasa, el dolor está a la vuelta de la esquina. Este puede ser leve al principio, pero conforme transcurre el tiempo puede ir a mucho más. Este no se centra solo en la parte baja de la espalda, sino que podría irradiarse a las nalgas o las piernas. Otras veces, además del dolor, también se puede sentir un hormigueo o un entumecimiento de las piernas, incluso dificultades para caminar, estar de pie, sentarse por largos periodos…

Tratamientos de la ciática en el embarazo

mujer embarazada

Una vez diagnosticada la ciática en el embarazo, el médico puede sugerir diferentes tratamientos, bien por separado o combinados, que ayuden a mejorar la calidad de vida durante lo que falte del embarazo (y a modo de prevención para después).

Entre ellos, están:

  • Ejercicios y estiramientos. Es decir, fisioterapia para realizar algunos ejercicios que fortalezcan los músculos de la espalda y puedan mejorar la postura.
  • Medicación. Siempre bajo supervisión médica ya que el embarazo hace que no se puedan tomar cualquier tipo de medicamentos, sino solo aquellos que sean seguros para el bebé.
  • Terapias complementarias. Como puede ser la acupuntura, masajes, aplicación de frío o calor…

Prevención

Si no quieres sufrir de ciática en el embarazo, lo que podemos recomendarte es lo siguiente:

  • Hacer ejercicio y mantener un peso saludable. Con el objetivo de fortalecer los músculos de la espalda y tener una buena condición física para afrontar el embarazo con facilidad. Eso sí, no te exime de que no puedas desarrollar ciática en el embarazo, si bien es menos probable.
  • Llevar una buena postura. La higiene postural es crucial para prevenir la ciática. Hablamos de saber cómo levantar peso, utilizar almohadas de embarazadas, disponer siempre de un buen soporte lumbar…
  • Realizar revisiones periódicas. Tanto con el ginecólogo como con otros profesionales para revisar el estado del cuerpo.

La ciática en el embarazo no es algo que debas tomarte a risa, ni tampoco que pienses que es algo natural. Es importante tratarla, no solo para llevar un embarazo adecuado y saludable, sino también para evitar que haya secuelas una vez des a luz y que el dolor se mantenga después. ¿Te ha pasado alguna vez?

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