Cómo cuidar la piel estando embarazada

Estar embarazada es una situación que, en la gran mayoría de los casos, se vive con ilusión y felicidad. El problema es que el embarazo no es tan “bonito” si no te cuidas, y uno de esos cuidados es la hidratación de la piel.

Como sabes, estando embarazada llevas una vida en tu interior que va creciendo. Eso significa no solo que se hace un hueco en tu interior moviendo tus órganos para estar más a gusto, sino también tu piel. Y si esta no está preparada para ser “elástica”, acabarás con lesiones y marcas que, quizá, sean para siempre.

embarazo cuidar piel
Fuente: Pixabay

Embarazada y el cuidado de tu piel

Un embarazo es una experiencia. Además, no siempre es igual, por lo que también se puede decir que es único. Pero eso no quiere decir que no debas cuidarte, no solo a nivel de salud (lo que comes, lo que bebes, el ejercicio….) sino también de cara a la piel. ¿Acaso no has visto que hay embarazadas que parece que brillan y otras que están mustias y apagadas? Pues mucho de eso tiene que ver la piel. Si la cuidas, aun antes de quedar embarazada, puedes notar muy buenos resultados.

Pero, para ello, ten en cuenta lo siguiente.

1. No te expongas al sol

Más ahora, en verano, ya que el sol puede ser perjudicial para ti. Si bien es bueno que tengas vitamina D (y donde mejor se absorbe con el sol, lo cierto es que al estar embarazada vas a quemarte más fácilmente, además de a sentir la piel más tirante después.

Así que, en la medida de lo posible, intenta evitarlo, sobre todo en la zona de la barriga.

2. Apuesta por alimentos ricos en sales minerales y vitaminas

Estas ayudarán mucho a tu piel ya que le estás dando nutrientes que harán que se mantenga sana y saludable durante todo el embarazo.

Muchas veces no relacionas la piel con la alimentación, y sin embargo influye. Por ejemplo, ¿por qué cuando comes más embutidos tu piel está más grasa e incluso salen granitos? Lo mismo puede ocurrir con el chocolate, o con alimentos con los que retengas líquidos.

piel cuidados
Fuente: Pixabay

3. Hidrata cuando estés embarazada

¿Te ha pasado alguna vez que has estirado tanto tu piel que has notado como si se rompiera o agrietara? Pues eso mismo puede pasarte embarazada. No es que vayas a “reventar”, pero sí será más molesto, e incluso podrías tener heridas, si no cuidas tu piel y la hidratas de manera adecuada.

Así que ten siempre a mano alguna crema especial para tu piel y procura convertir en un hábito lo de echarte crema.

4. Descansa

Dirás, ¿qué tiene que ver esto con la piel? Pues mucho. Y es que el descanso en el embarazo es muy importante, no solo para tener fuerzas y energías, sino también porque ayuda a que la piel oxigene mejor. Si además lo haces con poca ropa, ayudarás a que toda tu piel respire.

5. Que no te aparezcan estrías en el embarazo

Las estrías en el embarazo son en realidad unas lesiones que se producen, no en la superficie de la piel, sino de manera profunda. Y tienen lugar cuando la elastina de la dermis y las fibras de colágeno se rompen. De ahí que aparezcan sobre todo en el vientre, aunque también puedes estar en el abdomen, los brazos, las caderas, los pechos, o los muslos. Tampoco te vamos a decir que no salen a menudo, porque entre el 70 y el 90% de las mujeres las tienen (y a algunas se les quedan de manera permanente).

Pero sí que puedes intentar que aparezcan lo menos posible o que sean livianas y acaben desapareciendo con el tiempo. ¿Cómo? Con la hidratación. Si consigues que tu piel se vuelva más elástica, menos se romperá, y menos aparecerán las estrías. También debes controlar la hidratación de agua, beber al menos dos litros de agua (pero no más de 3).

embarazada piel verano
Fuente: Pixabay

6. Usa protección solar

No solo en verano, todo el año. Y es que en el embarazo puedes tener la piel más sensible de lo normal, y que esta de repente esté salpicada de manchas, te salgan verrugas, o más lunares. Para evitarlo, la protección solar te ayudará a hacerlo.

Eso sí, observa tu piel y lleva un registro de lo que salga y de si ves que crece muy rápido, que cambia de forma o de color, porque podría ser algo no ten leve como puedas pensar en un principio.

Ahora bien, a la hora de echarte cremas, ya no solo las protectoras, sino en general, asegúrate de que no tienen cafeína, porque aun cuando te la echas por fuera, puede llegar a afectar al bebé.

7. Cuidado con los picores estando embarazada

Es habitual que, cuando la piel se estira, pique más pero, si te rascas, es probable que acabes haciéndote alguna herida que seguro no quieres. Por eso, ten a mano siempre que sea posible alguna crema refrescante y, si además tiene aloe vera, mucho mejor.

De hecho, un pequeño truco que se usa es meter la crema en el frigorífico de tal forma que, cuando la uses, esta esté muy fresquita y así aliviará los picores. Otra opción es que esa crema sea algo más líquida, de tal forma que, cuando la necesites la apliques con spray (a algunas les puede gustar más así), aunque recuerda que tendrá menos concentración.