Estoy embarazada: ¿puedo tomar el sol en verano?

Mujer embarazada

Dentro de una semana entraremos de lleno en el verano y las altas temperaturas, estando embarazada, es lógico que te hagan desear irte a la playa o a una piscina. Pero, ¿tienes dudas sobre si puedes tomar el sol?

Si es una cuestión que te estás planteando ahora mismo pero no sabes la respuesta, sigue leyendo porque a continuación te la vamos a dar.

Alteraciones en tu piel cuando estás embarazada

Mujer embarazada al sol

Como sabes, porque si nos has leído en otras ocasiones te lo hemos dicho, el embarazo genera una serie de cambios en la mujer que no solo afectan al bebé, sino también a ella misma.

Relacionados con la piel, los cambios a los que se enfrentan las embarazadas son:

  • La dermis y la epidermis cambian de espesor. Es decir, se puede hacer más fina o más gruesa (normalmente lo segundo).
  • Hay una funcionalidad en el tejido conectivo.
  • Mayor probabilidad de pigmentación. En otras palabras, te pueden salir manchas en la piel que, tras el embarazo, deberían remitir.
  • Existe una variación en las secreciones sebáceas y sudoríparas.
  • Aparecen problemas vasculares. Varices, hinchazones, problemas de circulación, etc.
  • Tanto el pelo como las uñas pueden cambiar. Algunas tienen la suerte de que se les fortalece pero lo normal es que el pelo se caiga más y que las uñas estén más débiles.

Las manchas en la piel

Mujer tomando sol en el embarazo

Debes saber que una embarazada tiende a un proceso de oscurecimiento de la piel. Es algo natural y que no tiene ninguna problemática, pero en el 90% de los casos ocurre y tras el parto y durante la lactancia la mujer va recuperando su tono de piel habitual.

Ahora bien, como decíamos antes, una de las alteraciones en el embarazo es la pigmentación. Esas manchas que pueden salir tienen como desencadenante el sol. Así es, es el sol el que provoca que aparezca y este, combinado con los cambios hormonales, desembocan en esas manchas.

Entonces, ¿puedo o no tomar el sol?

Mujer al sol durante el embarazo

Tomar el sol estando embarazada no entraña ningún riesgo más allá de los que te hemos comentado antes (y que si no quieres tener manchas debes tener cuidado). Hablamos de que si te quieres broncear, debes saber que puede darse el caso de que aparezcan manchas que «afeen» algo tu aspecto (sobre todo si salen en zonas más visibles).

Sí puedes tomar algunas precauciones para evitar problemas. ¿Cuáles? Te las enumeramos a continuación.

Hidrátate bien

En verano, debido a las altas temperaturas, se nos evapora más rápido el agua de nuestro cuerpo. A veces es a través del sudor, otras de la orina. Lo que sí está claro es que debes beber más agua o líquidos en general para mantenerte hidratada.

De lo contrario, podrías sufrir una deshidratación o una insolación y al estar embarazada puedes tardar más tiempo en recuperarte.

Aunque no tengas sed, bebe cada dos o horas o así para reponer el líquido que tu cuerpo va perdiendo con el tiempo.

Evita el sol en las horas centrales

Ya no solo porque estés embarazada, sino en general, toda la población debería evitar las horas en las que el sol incide más y, por ende, quema más, como son de las 12 del mediodía hasta las 4-6 de la tarde. En esas horas lo mejor es no exponerse al sol.

Si no te queda más remedio, procura ir bien protegida con una crema protectora y no te olvides hidratarte.

Además, la zona de las muñecas, la nuca y la cabeza debes refrescarlas de vez en cuando porque te aliviará.

Cremas de protección

Cuanto más alta, mejor. Sí, sabemos que eso quiere decir que te va a costar más broncearte, pero el objetivo de una embarazada no debe ser eso sino protegerse de las manchas faciales o de que aquellas que hayan salido no se intensifiquen más.

Con el sol aparecen edemas, piernas cansadas, varices, pesadez o hipotensión

Es algo totalmente normal. Pero debes tener en cuenta que eso no significa que lo tengas que sufrir y ya está.

Es cierto que si tomas el sol en verano te arriesgas más a padecerlas, pero no por ello debes dejar de hacerlo.

Para paliarlo, podrías dedicar unos minutos al día en caminar para que se active la circulación y no notes las piernas cansadas y/o hinchadas, o aparezcan las varices.

Otra opción es poner las piernas en alto, para que mejore la circulación de la sangre, darle masajes, aplicar compresas frías…

Refréscate cada poco tiempo

Si vas a pasar mucho tiempo tomando el sol en la playa o en la piscina, ten en cuenta que necesitarás refrescarte cada poco tiempo. Deberías tener protegida la cabeza y también refrescar las piernas, muñecas y rostro para aliviar las altas temperaturas.

Aun cuando no sientas calor, procura hacer esto.

¿Ya tienes clara la respuesta a la pregunta que te hacías? Si no te importan las manchas, tomar el sol estando embarazada no es malo, todo lo contrario. Pero siempre debes tener en cuenta una serie de consejos para evitar que lo “bueno” se vuelva “malo”. ¿Tienes alguna duda más sobre este tema? Consúltanos.

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