Mordedores para bebé, ¿cómo elegir el adecuado?

Los bebés tienen la “mala” costumbre de llevarse todo a la boca. A esta edad, es su forma de identificar y conocer los objetos que hay a su alrededor, pero también es la forma de actuar cuando los primeros dientes están a punto de salir, buscando calmar su dolor con cualquier objeto que encuentre a su alrededor.

Para estos casos, lo más recomendable es hacer uso de los mordedores para bebé. Objetos diseñados para tal fin y que no puede faltar en ninguna casa. Ahora bien, ¿cómo elegir el más adecuado? ¿Cuándo comprarlo? ¿Cuáles son sus beneficios? A lo largo de nuestra publicación, intentaremos dar respuesta a todas estas preguntas.

Cuándo comprar un mordedor para el bebé

Son muchos los padres que se plantean la duda de si estos mordedores para bebé son útiles o no, pero cuando el pequeño se lo lleva a la boca será porque le alivia y no le hace ningún mal. Esta especie de juguete, es uno de los primeros que recibe el niño. Suele formar parte de cualquier canastilla, siendo un regalo habitual. En el caso de no disponer de uno de ellos, el momento adecuado para hacerse con un mordedor es cuando notemos que el bebé se lleva todo a la boca, mordiendo con desesperación. Esta es la señal que nos indique que los primeros dientes harán acto de presencia.

Hay que tener en cuenta, que el dolor y las molestias que provoca que una pieza dental quiera salir son tales, que mordiendo todo lo que encuentra se alivian temporalmente. Suele ser a partir de los tres meses cuando esta molestia hace acto de presencia, aunque no es hasta los seis cuando asomen las primeras piezas. Los indicios más comunes que nos alertarán del inicio de su etapa de dentición son los siguientes:

  • Las encías de la boca están de un color más rojizo de lo habitual.
  • El bebé babea mucho, incluso llegando a empapar su propia ropa.
  • Se muestra más irascible, incluso cuando haya comida, cambiado el pañal o bañado.
  • Se despierta con mayor frecuencia llorando.
  • Se mete las manos a la boca.
  • Agarra cualquier objeto que encuentre a su alcance, mordisqueándolo con fuerza.

Para impedir que los bebés muerdan cualquier cosa, es recomendable el uso de mordedores, objetos que han sido diseñados para tal fin sin que el pequeño pueda sufrir ningún daño.

Cómo elegir el mordedor ideal

En el mercado nos podemos encontrar un gran número de modelos diferentes de mordedores, lo que en ocasiones complica mucho su elección. Más allá de la marca o del precio, es importante que cumplan con ciertos requisitos.

Tipo de material a elegir

Lo más habitual es que los mordedores están fabricados de silicona o de caucho natural. Lo más importante es que no se trate de un material que sea tóxico para el bebé. En este sentido, debemos descartar aquellos que hayan sido fabricados con plástico clorado o PVC.

Tamaño y peso del mordedor

Hay que tener en cuenta, que cuando aparecen los primeros dientes, los bebés tienen entre seis y ocho meses. A esta edad aún son muy pequeños y casi no tienen fuerza. Debido a esto, es necesario elegir aquellos modelos que sean ligeros y que no supongan un gran esfuerzo para nuestros hijos.

La misma consideración debemos tener a la hora de elegir el tamaño. Si es demasiado grande, lo más fácil es que no pueda agarrarlo o bien que se le caiga de las manos. Por todo ello, su primer mordedor debería ser ligero de peso, no demasiado grande y fácil de coger.

Forma del mordedor

Si nos centramos en la forma que debería tener, aquí no hay una mejor que otra. No existe una norma general que defina la forma que debería tener el mordedor. Lo que sí es importante, es que se trate de un objeto que sea llamativo para el pequeño y con el que pueda estar a gusto, olvidándose del dolor durante el mayor tiempo posible.

Que no tenga piezas pequeñas

Hay que tener en cuenta que el mordedor pasará mucho tiempo en la boca del bebé, debido a esto, sería peligroso que tuviera alguna pieza pequeña que se pudiera desprender y provocar la asfixia de nuestro hijo.

Nada de pilas y que no sea eléctrico

Puede ser que te encuentres algún modelo de mordedor que cuente con luz y sonido. Para que funcionen, lo más probable es que utilicen algún tipo de pila. Este tipo de productos resultan muy peligrosos para los niños. No olvidéis que lo tendrán siempre en su boquita.

Posibilidad de congelarlo

El frío ayuda a aliviar el dolor y a reducir la hinchazón de las encías. Aquellos que se puedan colocar en la nevera o el congelador son los más recomendables. Eso sí, aseguraros de que su interior esté relleno de agua y no de ningún tipo de gel.

Formas redondeadas

Por último, buscar aquellos que cuenten con formas redondeadas sin ningún tipo de cantos afilados que puedan causar algún tipo de corte en la boca del bebé.

Beneficios del uso de mordedores para el bebé

El principal beneficio del uso de los mordedores es actuar como calmante cuando están apareciendo los dientes de los pequeños. Pero además de esto, si elegimos el mordedor ideal, podemos conseguir otra serie de beneficios relacionados con su desarrollo físico y la evolución de sus estímulos sensoriales. Veamos algunos de los más importantes.

  • Cada vez que el pequeño agarra el mordedor, estará fortaleciendo sus manos y sus dedos.
  • Algunos modelos de mordedores cuentan con colores llamativos que permite empezar a agudizar su sentido de la vista.
  • También es posible encontrarse mordedores con estímulos sonoros que emiten sonidos al moverlos o al pulsar sobre alguna de sus partes.
  • Ayudan a estimular su desarrollo sensitivo del tacto debido a sus formas propias para el agarre. También es habitual encontrarse diferentes texturas en el mordedor.

No hay dudas de que el mordedor es algo completamente beneficioso para el bebé. De todas formas, si tenéis cualquier duda, lo más recomendable es acudir a vuestro pediatra para que os oriente y os proporcione más información al respecto.