Qué es la incompetencia cervical en el embarazo

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¿Has oído hablar alguna vez de la incompetencia cervical en el embarazo? ¿Sabes si se trata de algo grave o que pueda repercutir en el embarazo negativa o positivamente?

Este problema no es tan conocido como otros. Por este motivo, hoy queremos centrarnos en ello para que tengas la información que necesitas y, en caso de dudas, puedas consultar con tu médico para que te aclare algunos temas o te comente si puede darse el caso en ti.

Qué es la incompetencia cervical

La incompetencia cervical, también llamada insuficiencia cervical, es una situación por la que una embarazada pasa cuando el cuello del útero está dilatado, es decir, el cérvix está muy dilatado. Esto, que en principio podrías pensar que es algo bueno de cara al parto, en realidad no lo es.

Al estar dilatado hay muchas dificultades para que el embrión permanezca en el útero. En otras palabras, hay una mayor probabilidad de sufrir tanto un aborto como un parto prematuro.

Explicado de otra forma, es como si ese canal estuviera abierto y el embrión pudiera «caerse» por ahí, de tal forma que se produciría ese aborto o parto prematuro. Pero también tendría más posibilidades de contraer enfermedades, de que entrara en contacto con virus, bacterias, etc. que afectaran negativamente a la salud del bebé.

Por qué se produce la incompetencia cervical

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Fuente: Pixabay

Los médicos y expertos no saben todavía cuáles son las causas por las que se produce la incompetencia cervical ni esa dilatación del cuello uterino. Pero sí es cierto que hay algunas situaciones en las que la mujer puede ser más propensa a este problema.

Entre ellas, están:

  • Que haya tenido abortos espontáneos anteriores, sobre todo a partir del cuarto mes.
  • Que haya abortos tardíos repetidos. Es decir, que no haya conseguido llevar a buen puerto un embarazo.
  • Embarazos múltiples.
  • Existencia de desgarros en el cuello uterino. Estos pueden aparecer debido a un parto traumático anterior o a otras causas.
  • Que anatómicamente tenga un cuello uterino corto, no mayor de 2-2,5cm.
  • Existencia de malformaciones congénitas o bien daños en la cervix (por intervenciones quirúrgicas o similares).

Cómo se sabe que una embarazada tiene este problema

Por norma general, no se realizan pruebas a las embarazadas para descartar este problema salvo que tengan los antecedentes que te hemos comentado antes. Pero sí es verdad que existe una prueba que puede ayudar a descubrirlo. Se trata de una histerosalpingografía.

Esta lo que hace es estudiar la estructura anatómica del aparato reproductor y detecta cualquier tipo de anomalía que se presente en el mismo.

Ahora bien, solo se lleva a cabo, y no siempre, cuando se realizan técnicas de reproducción asistida. En otras ocasiones, el médico solo lo mandará si hay antecedentes de embarazos que no han llegado a buen puerto.

Qué pasa si tengo incompetencia cervical

En caso de que las pruebas detecte una insuficiencia cervical y estés embarazada, no quiere decir que vayas a perder al bebé al cien por cien. Lo único es que se necesita adaptar una serie de medidas de precaución para ayudar a que el embarazo se complete y que no haya riesgo de aborto ni tampoco de parto prematuro (que normalmente ocurre sin que haya contracciones).

Lo primero es intentar tener el diagnóstico lo antes posible ya que cuanto antes se actúe antes se minimizan los riesgos. Se puede llevar a cabo con ecografías transvaginales así como con la prueba que hemos comentado antes y se hace al principio del segundo trimestre.

En caso de que tengas este problema, tu médico es posible que te recomiende lo siguiente:

  • Reducir al mínimo la actividad física. Es decir, intentar no forzarte en ningún ejercicio físico. Incluso habrá ocasiones en las que se le prohíba complemente para que no se convierta en una causa de aborto o parto prematuro.
  • Prohibición de relaciones sexuales. A pesar de que son beneficiosas para la madre y el padre, en estos casos, para evitar problemas así como infecciones, o fomentar ese aborto o parto prematuro, es mejor abstenerse de ellas.
  • Intervención quirúrgica. En los casos más graves con mayor peligro, el médico puede proponer una intervención que se llama cerclaje. Se trata de una forma de cerrar el cuello uterino con una sutura para que no se dilate antes de que llegue la hora del parto de tal forma que se mantiene al feto en el interior con menor probabilidad de que salga. Eso sí, antes de terminar el embarazo se deben quitar los puntos para que tenga lugar el parto.
  • Reposo relativo o absoluto. Hay casos en los que muchos médicos recomiendan estos dos tipos de reposos para que la embarazada se mueva lo menos posible, sobre todo para que no esté de pie, ya que la gravedad actúa de manera negativa, sobre todo cuando el bebé empieza a coger peso.

¿Conocías la incompetencia cervical? ¿Has conocido a alguien que la haya tenido?

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