Estos son los cambios en tu embarazo en la semana 1

Igual que te comentamos en un artículo anterior sobre los síntomas que puedes notar en tu embarazo, los cambios físicos y psicológicos se viven desde el primer momento del embarazo.

Se trata de un acontecimiento que hay que vivir de manera positiva, y por eso queremos mostrarte todo lo que va a pasar desde el inicio del embarazo hasta el final del mismo. ¿Nos dejas acompañarte en esta aventura?

El embarazo empieza con el primer día

La primera semana de embarazo da inicio al primer trimestre de embarazo y, aunque los cambios no son muy significativos, dependen de cada mujer.

Lo normal es que, durante la primera semana, la mujer ni siquiera sepa que está embarazada porque, aunque se producen cambios, estos no son tan visibles o lo suficientemente significativos para tomarlos en cuenta (suelen achacarse a tener malestar general, digestiones pesadas o incluso achacarse a la ovulación).

Así, te puedes encontrar con:

1. Cambios físicos

Fuente Pixabay

A pesar de que comienzan los cambios en el interior de la madre, estos no son apreciables en la mayoría de los casos. Pero sí que puedes notar algunos, sobre todo en los pechos, que se pondrán un poco más duros y sensibles, e incluso irán creciendo un poco.

En general, puedes notarte como cuando baja la menstruación, esos días previos tienen unos cambios muy parecidos a los que notas en la primera semana de embarazo.

Otros de los síntomas que puedes notar es el cansancio, ya que, debido a la modificación de las hormonas, a los cambios internos, el cuerpo se prepara para albergar otra vida y eso implica que está en continuo movimiento, lo que genera que te sientas cansada.

2. Molestias en el embarazo desde la primera semana

Por molestias nos estamos refiriendo a las náuseas matutinas, esas que tienes cuando te levantas y, sin haber hecho otra cosa, te enfrentas a los vómitos.

Esto es algo habitual durante el primer trimestre aunque, como ya te decimos, depende de cada mujer. Hay quienes no las padecen hasta el último trimestre, quienes no las tienen nunca. O quienes, desde la primera semana, las sufren.

También te puede dar un aviso de que puedes estar embarazada, junto con los cambios físicos que te hemos comentado.

3. Cambios psicológicos

A pesar de que, como hemos dicho antes, no es habitual que durante la primera semana sepas si realmente estás o no embarazada, en cuestión psicológica sí que se producen alteraciones desde el inicio del embarazo. Lo que ocurre es que, en muchos casos, se achacan a otros motivos (generalmente a las hormonas).

No se va mal desencaminado, hay una modificación de las hormonas para que la nueva vida no sea rechazada por el cuerpo, de ahí que es habitual que la persona se sienta más sensible de lo normal. De nuevo podemos hablar de síntomas muy parecidos a cuando va a bajar la menstruación, que también provoca esos cambios.

Si ya se conoce que se está embarazada, el cúmulo de sentimientos será normal. Te sentirás feliz, dichosa. Pero también con mucho miedo de que algo no vaya bien o que no salga. Ante todo, lo que necesitas es tranquilidad porque el estrés y los nervios son negativos para el desarrollo habitual del bebé dentro de tu cuerpo.

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4. Percibes olores

Sí, uno de los cambios más evidentes es que vas a tener un sentido del olfato mucho más desarrollado.

Olerás mejor, e incluso empezarás a reprimir olores que antes te gustaban

5. Hablemos del bebé

Además de la madre, el bebé, que en ese periodo de su vida se le llama embrión, es del tamaño de una semilla de amapola. ¡Es muy pequeño!

De hecho, y es algo que no podemos evitar decirte, puede que no llegue a asentarse y se tenga un aborto sin ni siquiera enterarte.

A pesar de que el embarazo comienza, el desarrollo embrionario tarda un poco más y no se produce hasta las dos semanas, justo cuando empieces a ovular. Sin embargo, sí que hay cambios en tu útero para prepararse para el embarazo.

Lo que sí ocurrirá en esa semana es que el óvulo se dividirá un día después de ser fecundado por el espermatozoide, y seguirá dividiéndose hasta formar una bola llamada blastocisto. Esa bolita, en solo cuatro días, llegará a tener más de 100 células.

En el quinto día, las células se separarán en dos grupos: uno para crear la placenta, y otro para el aro interior. Estas son las células madre, capaces de transformarse en varios cientos de células diferentes y que darán forma al embrión.

Será al final de esa primera semana cuando el óvulo ya fertilizado y en continuo cambio baje por las Trompas de Falopio al útero para implantarse allí.

Como ves, a pesar de que durante la primera semana no sentirás nada extraño, dentro de tu cuerpo sí que se están produciendo cambios que iniciarán el camino del embarazo para un momento especial en tu vida.