Consejos para sobrevivir a una mudanza con un bebé

Si una mudanza es compleja de por sí, hacerla con un bebé supone un reto mayúsculo. Al problema de tener que empaquetar y desempaquetar todas nuestras cosas, hay que sumarle el hecho de que puede afectar a las rutinas del pequeño. Para que esto no ocurra, es importante tomar ciertas medidas para que esta mudanza no suponga un trauma para los pequeños. Veamos a continuación algunos consejos que nos pueden ayudar en todo este proceso.

Planifica la mudanza

Una mudanza no es algo que se deba hacer a lo loco. Es necesario tener todo bajo control y para ello una buena planificación será clave. Empieza buscando la empresa que se encargará de transportar todas tus cosas, una empresa que sea de confianza y que no te supongo un gran desembolso económico. Una simple búsqueda en la red por mudanzas baratas Madrid, en el caso de vivir en la capital, puede ser suficiente para localizar la que mejor se adapte a tus necesidades.

Visitar la casa antes de mudarse

Siempre que sea posible, es recomendable visitar la nueva vivienda varias veces con el pequeño para que se vaya adaptando al nuevo espacio. De esta forma, se irá familiarizando con ella poco a poco y el cambio no será tan brusco. También es buena idea pasear por la zona y visitar los posibles parques que haya próximos a la casa.

Empaquetar la ropa

En el caso de que quieras ahorrar tiempo en el momento de colocar la ropa en la nueva vivienda, te recomendamos que la guardes con las perchas, siempre que sea posible. De esta forma ahorrarás tiempo en el proceso, un tiempo que podrás dedicar a tu hijo.

Cosas necesarias del pequeño, en el coche

Puede darse la situación de que lleguéis al nuevo destino mucho antes que la agencia de transporte. Por este motivo, es importante preparar una maleta con las cosas más esenciales del pequeño. Pañales, en el caso de utilizar aún, productos de higiene, alguna muda por si se mancha, su peluche favorito o cualquier otra cosa que pueda ser necesaria.

Solicitar toda la ayuda que se necesite

Toda mudanza requiere de gran esfuerzo, de ahí que sea muy recomendable solicitar todo tipo de ayuda. No solo a familiares o amigos, sino también a la propia empresa que se encargará de transportar todas nuestras cosas. Por ejemplo, hay muchas empresas de Mudanzas Barcelona que también se encargar de todo el proceso de embalaje, lo que se traduce en un importante ahorro de tiempo.

Hacerle partícipe de todo el proceso

En el caso de que sea posible, es recomendable que el pequeño participe en todo el proceso del cambio. Por ejemplo, se le puede animar a que lleve sus juguetes favoritos a su nuevo cuarto y que los coloque donde más le guste. De esta forma conseguiremos una mejor adaptación a su nuevo entorno.

Ante todo tranquilidad

No hay que olvidarse que los niños notan todo, aunque parezcan que no están atentos a lo que sucede a su alrededor. Lo mejor en estos casos, es relajarse e ir colocando las cosas poco a poco. Empieza por lo más importante, dejando lo secundario para otro día.

Seguir con las mismas rutinas de siempre

Cambiar de casa no significa tener que dejar de lado las rutinas que el pequeño venía haciendo. Es muy importante que estas se mantengan para que el cambio sea lo menos brusco posible para él. Si sois capaces de seguir con vuestras rutinas, todo será mucho más sencillo.