Diabetes gestacional: en el embarazo, cuidado con el azúcar

Cuando te quedas en estado de buena esperanza, es decir, embarazada, puedes sufrir un problema cada vez más habitual: la diabetes gestacional. Se trata de un tipo de diabetes que solo aparecer en mujeres embarazadas y que, en la mayoría de los casos, cuando se produce el parto, la madre deja de padecerla.

La diabetes gestacional aparece entre las semanas 24 y 28 de embarazo, es por eso que suelen controlarla por esas fechas para poder atender y tratar la enfermedad antes de que se produzcan consecuencias graves en la madre o en el bebé.

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Factores de riesgo de la diabetes gestacional

Entre los factores de riesgo están:

1. Mayores de 25 años. No es habitual, y conforme la calidad de vida aumenta, también lo hace la edad en la que puedes sufrir diabetes gestacional. Sin embargo, sí es cierto que, a partir de los 25 años se suele tener presente esta enfermedad.

2. Tener antecedentes. Puede ser que una persona (padre, mader, hermanos) tengan diabetes tipo 2, o que incluso la madre haya sufrido en su embarazo diabetes gestacional. Todo esto influye en las probabilidades de desarrollar la enfermedad.

3. Tener sobrepeso. Toda mujer cuyo IMC, o índice de masa corporal, sea igual o superior a 30 tiene mayor probabilidad de contraer diabetes gestacional en el embarazo. Es por eso que se recomienda tener un peso controlado y lo más cercano al ideal antes de quedarse embarazada.

Un dato curioso es que las mujeres afroamericanas, indígenas, asiáticas e hispánicas suelen ser más propensas a diabetes gestacional que otros colectivos.

¿Qué pasa si tengo diabetes gestacional?

Si te han diagnosticado diabetes gestacional y te han puesto en tratamiento no debería ocurrirte nada. Tu médico será el que controlará tu embarazo y decidirá por el bien de la salud de tu bebé y tuya.

Sin embargo, sí que conviene que tengas presente lo que puede ocurrir cuando la diabetes gestacional no es detectada, o cuando hay problemas.

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1. Tu bebé será demasiado grande

Cuando la diabetes no se controla, lo que provoca es que a tu bebé le llegue más azúcar de la que debe a la sangre. Esto hace que crezca demasiado y, por ende, que puedas tener más problemas en el último trimestre del embarazo, así como problemas en el parto (hasta el punto de necesitar cesárea en lugar de un parto natural). En caso de cesárea, tardarás bastante más en recuperarte con una diabetes gestacional que sin ella.

Junto a este problema, también el bebé puede sufrir daños ya que, si crece de más, estará más incómodo y puede sufrir daños en los nervios por la presión en las zonas más estrechas, o incluso en el parto.

2. Bajadas de azúcar en la sangre

La conocida como hipoglucemia, o una bajada del nivel de azúcar en la sangre puede ser habitual en embarazadas con diabetes gestacional debido a los medicamentos o insulina que utilizan para controlar el azúcar.

Igual que tener alto el azúcar en sangre es peligroso, lo mismo sucede si el nivel es bajo, porque pueden poner en riesgo la vida de la madre y la del bebé.

3. Con diabetes gestacional hay más probabilidad de tener preeclampsia

La preeclampsia también es conocida como presión alterial alta. Este es un problema bastante grave que puede tener mayor probabilidad de aparecer con diabetes gestacional y que causa daños tanto en la madre como en el bebé.

En el caso del bebé, puede provocar que nazca antes de tiempo, así como sufrir accidentes cerebrovasculares (daño cerebral). Lo mismo puede sucederle a la madre, por lo que esto se controla mucho cuando se diagnostica alguna de las enfermedades.

4. Problemas respiratorios

Cuando se tiene diabetes gestacional puede darse el caso de que el bebé deba nacer antes de tiempo, y con ello forzar a que respiren por sí solos. Ese es el problema.

Muchos bebé necesitan asistencia respiratoria debido a que sus pulmones no están aún preparados para trabajar por sí solos. Y, aunque te lo estés preguntando, aún cuadno no nazcan antes de tiempo, debido a la diabetes, también podrían requerir ayuda para respirar.

5. Diabetes tipo 2

Finalmente, otro de los problemas que conlleva padecer diabetes gestacional es que haya un mayor riesgo de que esos bebé padezcan diabetes tipo 2 y obesidad en el futuro. Por eso se controla mucho ahora la alimentación y ejercicio en el embarazo a fin de disminuir las probabilidades de que se sufra.

¿Qué hacer para evitar la diabetes gestacional?

Si quieres evitar este problema, entonces toma nota de esto. Seguro que te ayudará a llevar un embarazo mucho más seguro.

1. Cuida la alimentación con diabetes gestacional

Es importante controlar el tipo de alimentos que ingiere una embarazada y hacer un plan de alimentación enfocado a personas diabéticas (aun sin serlo en un primer momento). De esta manera, se cuida el azúcar en sangre en el embarazo y ayuda así a no desarrollar diabetes gestacional.

Además, aunque se piense que es muy restrictiva, la dieta para diabetes no lo es tanto y siempre se puede dar algún que otro capricho, de forma esporádica, por supuesto.

2. Haz ejercicio

Estar embarazada no quiere decir no poder hacer ejercicio. Debido a que el ejercicio ayuda a equilibrar los niveles de azúcar en sangre, así como a mantener un buen estado de salud y a fortalecer músculos, te vendrá bien de cara al parto.

Al menos 30 minutos al día, de moderada a intensa, y cinco días a la semana, es lo necesario para una embarazada. Y no tiene por qué ser pesado. Hablamos de ejercicios como nadar, caminar a paso ligero (sin detenernos), jugar de forma activa con los niños, etc.

3. Controla el azúcar en sangre

Finalmente, controlar el azúcar en sangre es algo importantísimo. Hoy día puedes conseguir una máquina de azúcar con tiras reactivas hablando con tu médico de cabecera o en la farmacia para vigilar, de vez en cuando, el nivel de azúcar en sangre. Esto te puede dar una idea de si tu embarazo está yendo bien o hay algo que tratar en caso de que el azúcar sea muy alta.

Se trata, sobre todo, de salvaguardar la salud del bebé, y la tuya propia.

Después del parto, conviene hacerse un análisis enfocado a descubrir si sigues padeciendo diabetes. Esto se realiza entre las 6 y 12 semanas posteriores al parto y se deben repetir al año para vigilar que no hay ningún problema o que pueda desarrollar una diabetes tipo 2 (que es la más habitual).