Tipos de biberones y tetinas según tu bebé

biberones y tetinas

Antes de que des a luz, es normal que prepares la bolsa del bebé y, en ella, tengas algún que otro biberón esperando para ser utilizado. De hecho, cuando tu bebé está en el hospital, a menudo es habitual que las enfermeras te lleven al principio un biberón para ayudar a estimularlo. Pero, a la hora comprar tetinas y biberones, ¿sabes en qué te debes fijar?

Si acabas de darte cuenta que en el mercado hay muchos tipos de biberones y tetinas, y no tienes mucha idea de si estás haciendo una buena compra o no, a continuación vamos a ayudarte a que sepas todo lo que debes sobre estos dos elementos que, a lo largo de los meses, van a ser buenos aliados.

Los mejores biberones para bebés

biberones y tetinas
Fuente: PIxabay

Empezamos con los biberones. Si bien lo normal es darle el pecho a tu bebé, puede ocurrir que, o bien no puedas dárselo, o bien se lo complementes con un biberón, por ejemplo de agua, de manzanilla… No es malo; nuestras madres y abuelas nos lo daban y en los hospitales a muchos bebés le dan biberón.

Pero a la hora de comprar uno, te puedes abrumar al ver que hay tantos modelos, tamaños y formas que no sabes cuál comprar. Y lo peor es que, si te equivocas, puedes hacer que tenga reflujo, que aparezcan cólicos y que la hora del biberón se convierta en un tormento.

Como no queremos eso, en lo primero que debes fijarte para comprar biberones es en el tamaño. Según tu bebé, así deberás comprar el biberón, ya que no va a requerir uno muy grande si apenas es un recién nacido; y al contrario, necesitará uno grande cuando han crecido más.

En general, se tienen tres tamaños diferentes para las tres etapas del bebé:

  • Si es un recién nacido, entonces con un biberón de 125-150ml es más que suficiente.
  • Si es un bebé que tiene entre un y cuatro meses, tendrás que comprar un biberón de hasta 250 ml.
  • En bebés que ya superan los cuatro meses, y ya en adelante, los biberones han de ser de 330 ml.

¿Quiere esto decir que no puedo comprar uno más grande, para cuando sea mayor? Sí, y no. Ten en cuenta una cosa. Si el bebé está usando el biberón y se lo compras más grande, puedes equivocarte a la hora de echarle el líquido y que beba más de la cuenta. En principio no ocurre nada, pero si lo que le das es papilla, leche, batidos, etc. entonces estarás sobrealimentándolo, y eso no es bueno para su desarrollo.

Además, del uso, tanto el biberón como las tetinas se van a deteriorar, de tal forma que cuando realmente tenga que usar esos biberones, al final tendrás que comprar nuevos. Así que, ¿por qué no usar uno específico para su edad si al final aguantan el tiempo que tardan en crecer los bebés?

La importancia de unas buenas tetinas

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Fuente: PIxabay

Las tetinas es uno de los elementos al que no se le suele prestar mucha atención, y sin embargo son un aspecto clave para que la toma del biberón sea lo más correcta y cómoda posible.

Son las tetinas las responsables de que haya problemas en la succión de los bebés, en que puedan provocar asfixia, o incluso que se retrase el que empiece a hablar. Por todo esto, es muy aconsejable conocer a fondo cada una de las tetinas que nos encontramos en el mercado.

En general, nos podemos encontrar con tres tipos de tetinas según el flujo de líquido que dejan pasar. Estas son:

  • Flujo lento: ideal para los bebés recién nacidos. Estos no tiene aún desarrollada su capacidad de succión, y no comen en exceso, por lo que esta tetina les da la leche o el líquido poco a poco para que no se asfixien ni se atraganten. Es la mejor que puedes usar hasta los 3 meses.
  • De flujo medio: se utiliza de 3 a 12 meses y es la tetina que más conocemos, aquella en la que, como ya sabes succionar, sacan el líquido más o menos rápido dependiendo de las veces que aprieten la tetina, pero nunca sin darle un caudal demasiado grande que pueda atragantarlos.
  • Flujo rápido. Es la tetita enfocada a bebés de 12 a 18 meses. Esta sí que ofrece una mayor cantidad de líquido a los niños, razón por la que solo se recomienda para los más mayores y que se vea que tienen un buen control (ya que si no es así es mejor optar por otra tetina).

Por supuesto, en el mercado tenemos diferentes diseños de tetinas. Más gruesas, más finas, blandas, duras, con forma de pezón… Realmente esto no es tan importante porque van a ser los bebés los que determinen cuál es la que más les gusta. Por eso muchos recomiendan comprar varios tipos y probar, siempre enfocadas a la edad del bebé. Cada uno te dirá cuál es su gusto y así sabrás dónde enfocarte conforme sean más mayores.

Eso sí, te recomendamos que, si tienes dudas, preguntes a tu pediatra o a tu médico para hacer una buena compra y estar asesorada por expertos.

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