Vuelta al cole: consejos para un periodo de adaptación más llevadero

Muchos niños pequeños han empezado ya la guardería. Los primeros en iniciar el curso son siempre ellos, es decir, desde los 4 meses de edad (mínimo para poder entrar en una escuela infantil) y los 3 años. Por eso, muchos padres y madres se encontrarán en pleno periodo de adaptación, no solo para los más pequeños, sino también para ellos.

Durante los meses de verano, los niños han pasado prácticamente todo el tiempo con su familia, y la escuela infantil les pesa mucho porque tienen que estar varias horas separados de sus familias. Muchos se ponen a llorar cuando llegan a la guardería y ven que su padre o madre se va. Otros directamente lo hacen nada más salir de casa porque saben dónde van. ¿Qué puedes hacer para ayudarles a sobrellevar este momento?

Qué es el periodo de adaptación

Vuelta al cole periodo de adaptacion
Fuente: Pixabay

El periodo de adaptación es el nombre que reciben las dos primeras semanas de asistencia a la escuela infantil, en la que, gradualmente, se va haciendo que los pequeños se acostumbren a no estar durante unas horas con su familia y sí con una profesora o con niños y niñas de su misma edad.

Al principio se recomienda que esa separación sea corta, de una hora aproximadamente, para ir aumentándola a lo largo de los días hasta que el niño entienda que, aunque pasen muchas horas, su familia siempre va a recogerlo y que no pasa nada.

En ese tiempo, es la profesora de educación infantil la que debe lidiar con las rabietas y lloros, intentando calmarle y que se integre con el resto de sus compañeros.

Sin embargo, también los padres pueden ayudar en el proceso.

Consejos para que el periodo de adaptación sea rápido

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Fuente: Pixabay

Si acabas de dejar a tu hijo/a en la escuela infantil y se te ha partido el corazón cuando has visto que se echaba a llorar y que corría detrás de ti desesperado, que has vuelto a recogerlo y estaba igual, aquí van algunos consejos que pueden ayudar.

Sé paciente

Los niños cuando ven que los dejas en ese lugar tienden a pensar que los estás abandonando, pero es algo natural. Así que ármate de paciencia durante las dos semanas que dura el periodo de adaptación. Algo que ayuda, y mucho, es no ir con prisas a la escuela infantil.

Intenta dedicarle algo más de tiempo durante el periodo de adaptación, que vea que allí es un lugar como otro cualquiera en el que tú te sientes cómodo y que no te importa pasar tiempo allí.

Despedirse, ¿sí o no en el periodo de adaptación?

Si ves que está entretenido, intenta no molestarlo. A veces es mejor no despedirse y que piense que estás por allí, sobre todo si son los primeros días, porque así irá sintiéndose a gusto y no le provocarás una situación de estrés al despedirte (porque pensará que es para siempre).

Ahora bien, son muchos los que opinan que nunca debemos dejar a los niños sin despedirnos. Pero la práctica nos hace que dependa mucho de los niños. Si tu hijo es muy tímido y está siempre apegado a ti, le cuesta socializar, etc., si está entretenido lo más normal es que, en el momento en que lo llames, deje absolutamente todo, y al despedirte de él se sienta desvalido y sin querer acercarse a otros niños.

Por otro lado, hay otros que sí quieren saber dónde está su familia y aunque te despidas hasta después de unas horas, no se sentirá mal por eso.

A la salida, habla de la escuela infantil

Es normal que los primeros días ellos no quieran decir nada, o que no sepan todo lo que pueden encontrar en la escuela infantil. Pero ahí es donde tienes que entrar tú. Habla con su maestra para que te diga algunas cosas que vaya a hacer el día siguiente, o algo que haya en el patio que pueda gustarle a los niños.

Así, cuando lo recojas, o en casa, puedes preguntarle si ha visto esa cosa que hay en el patio, si se ha montado, si lo ha acariciado. Los niños son muy curiosos, y aunque solo sea por verlo ellos, al día siguiente estará más animado para ir al colegio.

No siempre funciona, menos en el periodo de adaptación con algunos niños, pero en la mayoría de los casos sí.

No lo compares ni en el periodo de adaptación ni después

Es habitual que muchas madres y padres, cuando su hijo se pone a llorar y llega otra madre/padre con su hijo y este no lo hace, que comparemos.

Frases como “¿ves como ese niño no llora?” son habituales los primeros días y semanas en la escuela infantil. Pero lo cierto es que son un auténtico error. No puedes comparar a los niños porque cada uno es diferente.

Igual que a ti no quieres que te comparen con otros, no puedes hacerle eso a tus hijos. Cada niño tiene un ritmo diferente para adaptarse, y no tiene por qué ser igual, ni eso significa que el tuyo sea más “blando” o “crío” que otro.

Tarde o temprano los niños se acaban acostumbrando a la separación más allá del periodo de adaptación. Pero si ves que lo pasa muy mal, intenta hablar con su maestra para ver qué podéis hacer para hacer que no pase un mal rato (sobre todo porque en el colegio va a pasarlo peor).