Cómo proteger a bebés y niños de las picaduras de mosquito

Las picaduras de mosquito es algo que en primavera, y sobre todo en verano, están presentes. Y no entienden de bebés, niños, adultos o ancianos, pican a todas las personas.

Si bien hay algunos que son más propensos a recibir las picaduras, lo cierto es que los bebés y los niños son los que más las reciben. Y hoy nos hemos propuesto darte algunos datos para evitarlas.

Picaduras de mosquito en bebés y niños

Cuando un mosquito nos pica, sabemos que la erupción y el picor que nos produce no suele ser grave, ni presentar problemas que nos hagan acudir a urgencias; sin embargo, sí que son molestos y en bebés y niños mucho más.

Dejando al margen aquellas situaciones en las que sí puede haber gravedad, por ejemplo en personas que son alérgicas, o cuando se transmiten enfermedades, lo normal es que una picadura de mosquito simplemente sea eso, una picadura que produce una inflamación y que, cuanto más se rasca, más pide eso.

Normalmente, el mosquito que más pica es el mosquito tigre, y suelen hacerlo más al amanecer o al atardecer. Pero, ¿y si lo evitamos?

Afortunadamente, para los niños hay algunos trucos que te pueden venir bien.

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Fuente: Pixabay

1. Instala mosquiteras

Ahora mismo es una de las acciones más eficaces ya que, al abrir las terrazas o las ventanas para que entre aire fresco también pueden entrar los insectos, salvo que pongas una barrera entre tu hogar y el exterior.

Las mosquiteras pueden hacerse personalizadas para cada ventana y protegerán eficazmente, siempre y cuando esté en buen estado. Eso sí, si la quitas por algún motivo y dejas abierta la ventana, no te va a servir.

2. Usa aparatos insecticidas

Enchufes, objetos que matan insectos… Todo eso puedes colocarlo, pero te recomendamos que lo hagas en zonas donde los niños no puedan tocar. De esa manera, estarás más tranquilo y tu casa estará libre de insectos.

Ahora bien, no funcionan al 100%. Siempre hay algunos que se escapan, para lo cual combinarlo con otros productos es la mejor opción.

3. Ten a mano sprays repelentes

Los típicos “fly”, “fluflu”… Eso sí, recuerda no echarlo en la habitación del bebé o del niño y al cabo de dos minutos entrar con él. Es necesario dar un tiempo de actuación y después ventilar la habitación para que no huela tanto.

4. Productos para bebés y niños contra los mosquitos

Algunos repelentes en crema y spray pueden utilizarse en los bebés y niños. Con ellos aplicarás una capa protectora que mantendrá a raya a los mosquitos. Eso sí, cuidado con aplicarlos en zonas que puedan llevarse a la boca, como son los pies o las manos.

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Fuente: Pixabay

5. Remedios caseros contra los mosquitos

Además de todo lo anterior, también puedes utilizar los remedios caseros, esos de toda la vida, de la abuela. De hecho, muchos puedes utilizarlos al mismo tiempo que los demás, por lo que ayudará a los bebés y niños con las picaduras de mosquito.

Por ejemplo, en el caso de que sea muy pequeño para utilizar repelentes, puedes optar por rociar su cuerpo con té de limón ya que este olor para los mosquitos es muy desagradable. Lo mismo ocurre en el caso del vinagre. Colocar un vaso cerca de donde duerme tu hijo ayudará a que los mosquitos no se le acerquen.

Colocar ramilletes de espliego, tomillo, romero o eucalipto serán de ayuda porque a los mosquitos no les gusta nada ese olor, y al ponerlo en ventanas, puertas o zonas por donde puedan entrar harán que actúen de barrera.

Cómo tratar las picaduras de mosquito en bebés y niños

A pesar de todo lo que intentes evitar las picaduras de mosquito, al final alguna caerá. Y no debes preocuparte por ello. Cuando un mosquito pica, produce un enrojecimiento, además de dolor, picor e hinchazón. Al principio esta es muy pequeña, pero, a lo largo de las horas, puede aumentar su tamaño y molestia.

Los niños tenderán a rascarse, porque es lo que les “alivia” de ese dolor y lo que les hace sentir bien. Pero es lo que menos deben hacer. Por eso, cuando un mosquito pique, deberás hacer lo siguiente:

  • Lava la zona. Para lavarla, nada más que agua y jabón. Eso lo único que conseguirá es que el “veneno” empiece a remitir, además de que la zona esté limpia.
  • Aplica frío. Solo si la zona de la picadura se está hinchando mucho. De hecho, si es muy grande y vemos que no es normal, es mejor acudir al centro de salud o a urgencias para que le echen un vistazo, más aún si el bebé o niño comienza a comportarse de manera extraña.
  • Ten a mano una crema. Cuidado con la edad del bebé y del niño. En caso de que sea el primer verano, tendrás que consultar con tu pediatra para que te recomiende lo mejor en estos casos enfocado a su edad. Hay algunas que están hechas a través de plantas naturales (en principio no serán peligrosas para los más pequeños). Pero es mejor consultar antes de nada.